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Conferencia en Brasil propone seis acciones fiscales globales para lograr justicia climática y económica

CAMPINAS, BRASIL – 15 de octubre de 2025

Durante la conferencia A Climate for Change: Towards Just Taxation for Climate Finance, realizada los días 13 y 14 de octubre de 2025 en la Universidade Estadual de Campinas (UNICAMP), Brasil, economistas, organizaciones feministas, líderes sindicales, movimientos sociales y defensores de la justicia fiscal instaron a los gobiernos a hacer de la tributación justa la base del financiamiento climático.

Las organizaciones convocantes fueron el Instituto de Economía de la UNICAMP; el Instituto de Estudos Socioeconômicos (INESC); el Observatório Brasileiro do Sistema Tributário; la Red de Justicia Fiscal de América Latina y el Caribe (RJFALC); Transforma; y la Tax Justice Network.

Celebrada a pocas semanas de la COP30 en Brasil y de las negociaciones sobre la Convención Fiscal de la ONU en Nairobi, la conferencia exhortó a los gobiernos a ir más allá de los compromisos simbólicos y adoptar medidas fiscales audaces para reprogramar una economía que ha llevado al planeta al borde del colapso ecológico. Los participantes subrayaron que los recursos para una transición justa ya existen, pero permanecen ocultos en paraísos fiscales, drenados por la deuda y atrapados tras normas tributarias injustas que despojan a los países de su soberanía fiscal. Garantizar que sean los pueblos, y no las corporaciones, quienes definan cómo se genera y distribuye la riqueza fue identificado como un paso esencial para recuperar esa soberanía.


Seis acciones para recuperar la soberanía fiscal y financiar una transición justa

La conferencia concluyó con seis demandas clave dirigidas a los gobiernos:

  1. Eliminar los subsidios a los combustibles fósiles y hacer que los contaminadores paguen.
    Los gobiernos deben poner fin a los beneficios fiscales al sector de los combustibles fósiles —que ascienden a 7 billones de dólares anuales, incluidos 1,3 billones en apoyo fiscal directo— y redirigir esos fondos hacia economías limpias y resilientes.
  2. Hacer que las multinacionales y los ultrarricos paguen su verdadera parte.
    El abuso fiscal de las grandes corporaciones y los más ricos drena 500.000 millones de dólares cada año. Establecer tasas efectivas mínimas globales al impuesto corporativo y aplicar impuestos a la riqueza puede ayudar a financiar la transición, tanto a nivel nacional como internacional.
  3. Establecer una Convención Fiscal de la ONU que integre la justicia climática.
    Un sistema tributario global justo debe otorgar mayor poder de decisión a los países del Sur Global y gravar las ganancias donde se generan las actividades y las emisiones. La convención debería alinear la cooperación fiscal internacional con los objetivos climáticos globales, eliminar los subsidios a los combustibles fósiles mediante la política tributaria e incorporar el Acuerdo de París dentro de la gobernanza fiscal internacional.
  4. Democratizar el poder fiscal e invertir en infraestructura pública.
    Los gobiernos deben reemplazar la austeridad con inversión pública sostenida en salud, educación, cuidados, energía, agua y transporte. Los sistemas fiscales deben abordar las desigualdades raciales y de género y garantizar presupuestos transparentes, participativos y alineados con los objetivos sociales y climáticos.
  5. Usar los sistemas tributarios para eliminar progresivamente los combustibles fósiles y financiar alternativas.
    Los gobiernos deberían adoptar medidas coordinadas, como un recargo global sobre las ganancias del sector fósil, y asegurar una distribución justa de los derechos de imposición entre países para promover alternativas económicas equitativas y sostenibles.
  6. Integrar las políticas fiscales, de deuda y climáticas en un marco global coherente.
    Los gobiernos deben vincular la justicia fiscal, el alivio de la deuda y el financiamiento climático mediante un marco permanente de Financiamiento para el Desarrollo de la ONU. Los préstamos deben reemplazarse por donaciones, y las políticas fiscales, comerciales y climáticas deben reforzarse mutuamente, no contradecirse.

Sergio Chaparro, responsable de Política Internacional y Defensa de la Tax Justice Network, declaró:

“Desde Gaza hasta la Amazonía, las vidas se tratan como desechables en un sistema construido sobre el sacrificio. No todo lo que es ‘verde’ brilla. Las falsas soluciones sostienen el poder colonial. Debemos movilizar voluntad política y mover recursos a través de una tributación justa para financiar la supervivencia, no la destrucción.”

Anne Wanyagathi, consultora de investigación en fiscalidad del South Centre, afirmó:

“Las multinacionales del petróleo y gas desvían casi un tercio de sus ganancias hacia jurisdicciones de baja tributación, drenando miles de millones de los países en desarrollo —dinero que debería financiar la adaptación climática, la salud y la educación. Una Convención Fiscal de la ONU puede ayudar a devolver los derechos tributarios a los países en desarrollo y construir un sistema fiscal global capaz de garantizar justicia climática.”

Nathalie Beghin, integrante del Consejo Directivo del INESC miembro del Consejo de Coordinación de la Red de Justicia Fiscal de América Latina y el Caribe, señaló:

“La conferencia A Climate for Change reunió una mezcla vibrante y diversa de organizaciones e investigadores de todo el mundo. Esta diversidad alimentó propuestas innovadoras y convincentes para fortalecer la conexión entre justicia fiscal y justicia climática, generando impulso de cara a la COP30.”

Zorka Milin, directora de Políticas de la Financial Accountability and Corporate Transparency (FACT) Coalition, subrayó:

“La industria de los combustibles fósiles sigue siendo premiada por impulsar la crisis climática. Poner fin a los subsidios fiscales al sector fósil y fortalecer la transparencia mediante la presentación pública de informes país por país son pasos esenciales para alinear la tributación con los objetivos climáticos y el interés público.”

Liz Nelson, directora de Incidencia e Investigación de la Tax Justice Network, añadió:

“Nuestros sistemas fiscales —y los fallos de las normas tributarias internacionales que los sustentan— están acelerando la destrucción del planeta. La negociación de la Convención Fiscal de la ONU representa la mejor, y quizás última, oportunidad de corregir las reglas internacionales para que funcionen para todos, incluidas las generaciones futuras. Debemos exigir a nuestros gobiernos que hagan públicas sus posiciones en las negociaciones y cumplan su compromiso de lograr una distribución justa de los derechos de tributación y un sistema internacional que apoye el desarrollo sostenible, en lugar de socavarlo.”

Los y las ponentes coincidieron en que la lucha por la justicia climática es inseparable de la lucha por la justicia fiscal. Hicieron un llamado a los gobiernos y a las instituciones multilaterales para que alineen las políticas fiscales, de deuda y climáticas, de modo que la riqueza sea gravada donde se genera y dirigida al financiamiento del cuidado, la resiliencia y la reparación.

Miembros del Consejo de Coordinación

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